La hoja de ruta del Grupo Campo Grande (GCG) es amplia, pero ya se han ido elaborando una serie de documentos y trabajos que permiten entender mejor la situación y proporcionan diferentes claves sobre el conflicto y la manera de abordarlo.

Entre ellas, por ejemplo, se ha trabajado en:

  • el diseño de un mapa de actores que permita entender qué personas y entidades están implicadas en el conflicto y cuál es el papel de cada una,
  • un análisis de discursos para tratar de establecer las demandas de cada una de estas partes
  • una catalogación de estereotipos, tópicos, líneas rojas y puntos de bloqueo desde la perspectiva de la conflictividad social que genera este tema.

Así, con este gran dibujo, el GCG ha centrado buena parte de sus esfuerzos en desmontar mitos y analizar las propuestas y buenas prácticas ya existentes en diferentes territorios. A su vez, estos materiales han servido como punto de partida para localizar y potenciar los puntos de acuerdo existentes entre las diversas partes, esforzándose en ponerlos de relieve y utilizarlos para acercar los discursos, generar nuevos lenguajes y facilitar el desarrollo de propuestas y soluciones consensuadas.

El fruto de este trabajo es el documento que se despliega en este sitio web y en el pdf en el que se recoge el texto completo, que hemos dado en llamar la ‘Declaración del Grupo Campo Grande‘. Se trata de una primera batería de reflexiones y propuestas surgidos del debate colaborativo y el trabajo conjunto entre personas cuyos intereses y posiciones son radicalmente diferentes.

El espíritu de cooperación, entendimiento, respeto y empatía que ha sido capaz de generar esta declaración constituye, en sí mismo, el principal valor del documento; sin embargo, las propuestas que describe están tocadas, además, por la enorme experiencia, sabiduría y capacidad técnica que, de forma individual y desinteresada, cada una de las personas que forman parte del GCG ha ido aportando al trabajo común.

El documento  es el fruto de un consenso entre personas con puntos de partida muy diferentes. Por ello, quizá no todos los firmantes compartan el 100% de las conclusiones del mismo. Lógicamente, en el proceso de comprensión mutua y negociación todo el mundo ha cedido en sus posiciones en favor del acuerdo. En este sentido, es el propio acuerdo y el espíritu de negociación y renuncia de sus integrantes, mucho más importante que la literalidad de su contenido.


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